miércoles, julio 20, 2005

Estamos saliendo del Opheim Hotel, también conocido como el hotelito de los abuelitos. Así nos lo vendieron, y es que el hotel es un poco... digamos... viejo.

Al menos me pude dar un chapuzón en la piscina climatizada que tenía.

El cansacio comienza a hacer mella en nuestro ánimo.

Bueno, nos vamos a Bergen pasando por el valle del Voss, con sus simpáticos renos y las cabritas parando el tráfico por las carreteras y túneles. La cabra, la cabra, la ... de la cabra. ¿Será posible?

Por la tarde montamos en el tren de Flam. Una obra de ingeniería que sólo recomiendo que vean los ingenieros de caminos, canales y puertos.
Los demás, es mejor que se vayan a dar un paseo y que se gasten el dinero de esta excursión en souvenirs para sus amigos.

Nos volvemos a encontrar con el equipo Azul... ¡ Pero si es que están hasta en la sopa!